martes, 10 de julio de 2012

Las moniciones para una boda religiosa



Muchas novias me preguntan qué son las moniciones y si es necesario hacerlas. En la mayoría de los casos, les respondo que SI, ya que las mismas sirven de guían a los participantes en la celebración. No es obligatorio pero les dan un toque personal y, sobre todo, muestran que los novios han pensado en todos los detalles para que su boda sea especial.

Es bueno que conozcamos el origen de esta palabra. Viene del latín “monitio”, que significa “aviso, advertencia”. Pero más interesante saber que el término español “monitor”, viene del latín “monitor-oris” y significa: el que recuerda o avisa; el guía o consejero. Por tanto, podemos definir las moniciones como “breves anuncios del contenido de la Palabra que se proclamará”

En una Eucaristía dominical, se suelen hacer 4 moniciones:
º Monición de entrada
º Monición a la 1ra Lectura
º Monición a la 2da Lectura
º Monición al Evangelio

En el caso de las bodas, recomendamos realizar la monición de entrada, que más que monición (por la definición que vimos en el párrafo pasado) en una bienvenida que les damos a los invitados, por lo regular se lee antes de la entrada del cortejo, cuando el Sacerdote está en el Altar esperando que inicie el desfile.
Además de esta bienvenida, sugerimos realizar una monición que abarque todas las lecturas, y no una por lectura, ya que la boda de por sí es una celebración extensa y si se realizan las 3 moniciones se tornaría muy larga. 

Claro, esta decisión siempre debe ser tomada por los novios. Si desean hacerlas todas, solo deben coordinarlo con el sacerdote.

En cuanto al lector, debe ser el mismo para la monición de bienvenida como la monición a las lecturas. Debe ser elegido previamente por los novios. Esta persona debe leer con nitidez, claridad y precisión.
Compartimos con ustedes algunas sugerencias de moniciones. Deben adaptarlas a la personalidad de los novios y a las lecturas elegidas…

MONICIONES DE BIENVENIDA

Ejemplo 1

Estamos hoy aquí reunidos y llenos de alegría para acompañar a XX y XX en este día de gran importancia en la que han decidido celebrar su unión matrimonial. Por ello, vamos a acompañarles con nuestro cariño, amistad y seremos testigos de esta unión. 

Escuchemos atentamente con ellos la Palabra que Dios nos va a dirigir hoy. Después con la Santa Iglesia invocaremos a Dios Padre por Jesucristo, nuestro Señor, para que acoja complacido a estos hijos suyos que van a contraer matrimonio, los bendiga y les conceda vivir en unidad permanente.
Sean todos/as bienvenidos. Con el desfile del cortejo nupcial, iniciamos esta celebración.

Ejemplo 2

Buenas tardes/noches

Después de un tiempo de caminar juntos, llenos de ilusión y de esperanza, XX y XXX nos convocan aquí para decirnos que se aman y que quieren construir juntos sus vidas, unidas por el matrimonio. 

Nos disponemos a compartir su alegría, a ser testigos de su compromiso, a renovar de algún modo también el nuestro y a celebrar el amor de Dios que se hace visible allí donde los hombres se aman.

XX y XX, con gran júbilo les recibe hoy la comunidad cristiana, que quiere ser hogar abierto para todos, que quiere que su amor sea fiel reflejo del amor que Dios nos tiene a todos.

Participemos intensamente durante esta celebración, este es el mejor regalo que les podemos hacerles a ellos dos: celebrar esta fiesta en la que XX y XX se unen en matrimonio.

Puestos de pie, recibimos a los novios.

Ejemplo 3

Muy buenas noches/tardes  queridos hermanos, sean todos bienvenidos a esta mágica noche que nos reúne con un motivo muy especial, la celebración del sacramento del matrimonio de XX y XX.

Pidamos a nuestro señor todopoderoso que bendiga abundantemente a esta pareja, les proporcione Armonía, Paz, Amor y Felicidad eterna para estar juntos hasta la ancianidad.

Puestos de pie para recibir el cortejo nupcial y dar inicio a esta eucaristía.…

MONICIONES LECTURAS

Ejemplo 1

Dijo Dios no es bueno que el hombre este solo, y creó para cada uno una compañía adecuada.  Para XXXXX y XXXX, y ahora, ellos han decidido unirse en matrimonio para dar cumplimiento a la voluntad de Dios. Pidamos al Señor que nos ayude cada día a sentir y vivir un verdadero amor hacia nuestro prójimo. 

El matrimonio es un sacramento que implica una gran responsabilidad de parte de los contrayentes, recibirlo es una gracia, pero implica muchos sacrificios.  XXXXX y XXXX, en muchos momentos de la vida que hoy van a empezar juntos, cada uno se verá en la necesidad de negar su propia razón en beneficio del otro.  En el evangelio que escucharemos a continuación, el Señor nos invita a preservar el matrimonio por encima de las adversidades que se puedan presentar, para lograrlo solo tienen que ponerlo a Él como centro de su relación.  Escuchemos.


Fuentes:
servicioliturgico.blogspot.com
http://amor.net/etiqueta/iconos/

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